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Mychael Danna, Asesinato en 8 milímetros.

Con Asesinato en 8 milímetros, el director Joel Schumacher se adentró en el mundo perverso y decadente de la pornografía dura y explicita. Concretamente se centró en las llamadas películas snuff. Estas clases de cintas se dicen son realizadas realmente, y a veces son encargadas por hombres muy respetados y forrados de pasta, cuyo aburrimiento y desgana al poseerlo todo, les lleva a encargar estas prácticas atroces. Schumacher se benefició de un gran guión escrito por Andrew Kevin Walker, que ahondaba muy acertadamente en el oscuro y tenebroso mundo antes comentado. La verdad es que fue un muy buen año para el guionista, no solo realizó este repaso excepcional por el inframundo del declive, sino que transformó el cuento, casi infantil, de Washington Irving Sleepy Hollow, en un estupendo guión de terror para Tim Burton.

En cuanto al reparto, Joel contrató a Nicolas Cage para interpretar a su detective privado Tom Welles, una de las actuaciones más sobrias del sobrino de Coppola. Junto a él, Joaquin Phoenix, un actorazo como la copa de un pino, que se hace cargo del dependiente de una tienda de pornografía que ayuda al detective a introducirse en el mundillo del porno. James Gandolfini y Peter Stormare, ambos en los papeles de los malos, por así decirlo, están colosales en sus interpretaciones, se puede apreciar la maldad explicita en sus caras.

El argumento del film, gira alrededor de una película snuff encontrada por una anciana multimillonaria, tras la muerte de su respetado marido. Esta encarga al prudente detective Welles, que averigüe si la chica que aparece asesinada en la cinta está realmente muerta, y quien realizó la misma, siempre bajo la discreción de no acudir a la policía para que la reputación de su marido muerto, no se vea afectada. Welles, descenderá hacia los infiernos, viéndose afectada su integridad física, y la de su familia.

La música compuesta por el canadiense Mychael Danna, ayuda sobremanera al personaje de Cage, en su particular descenso a los infiernos. Pero vamos a analizarla detalladamente.

 

1. Normalidad.

El compositor abre el score, introduciendo un tema de estilo clásico, en el que la cuerda, y los instrumentos de viento, acompañados por el piano, nos muestran la parte más tranquila de este film. El tema, está dedicado a la vida apacible del personaje principal, Welles, y se utiliza también para la aparente sosiego victoriano de la anciana. Aún así, la música va evolucionando hasta juntar está placida melodía, con toques tenebrosos y oscuros de la cuerda. Danna, en una solo escena, la de la llegada del personaje de Cage a la quietud de su hogar, y la posterior visita a la mansión de la adinerada anciana, nos cuenta musicalmente, usando una instrumentación clásica, la vida de paz y calma de las dos familias, eso sí, también nos muestra que algo oscuro y maquiavélico le espera al personaje principal. Nos anticipa el descenso al infierno, en el que se verá inmerso.
Esta música es utilizada por el compositor en escenas en las que llama por teléfono a su casa, o informa de los avances de la investigación a la anciana. Es una música natural y sencilla, como la respetada y tranquila vida en la que Welles vive con su mujer y su pequeña hija. El piano, junto al clarinete y la cuerda de fondo, se hacen eco de esta acomodada y normal forma de vida.

 

2. Descenso a los infiernos.

Una vez el personaje de Cage se sumerja en el mundo de la pornografía y sus ambientes colindantes, Danna cambia de registro radicalmente. El canadiense utiliza entonces música étnica, con predomino de las voces de estilo árabe e hindú, y también la percusión obsesiva entrelazada con instrumentos de viento típicos de la música tradicional. Con este recurso, Danna va sumergiendo irremediablemente al personaje del detective en un callejón sin salida, una bajada a los infiernos terrenales, de la mano de una tribu suburbana, desconocida hasta entonces por el detective. Al adjudicar este tipo de música de estilo étnico, a los personajes variopintos que deambulan por este mundillo, el compositor los trata como una tribu. Música étnica para la tribu de depravados sexuales, que no dudan en grabar violaciones, y mutilaciones, para así satisfacer las perversiones sexuales de gente, supuestamente respetable, que no son más que los mismo que estos. Aunque no formen parte de su tribu, son iguales que ellos, incluso peores.

Pues bien, con estos temas, el compositor va involucrando cada vez más al detective, como digo, haciéndolo descender a los infiernos. En su bajada, el personaje principal casi pierde la noción de la realidad, no puede creer lo que está viviendo, y que todo sea real. Es entonces cuando Danna envuelve esta música étnica con toques electrónicos ambientales salidos de los sintetizadores, que no solo sumergen al protagonista, sino que atrapa el espectador irremediablemente.

 

3. Salida de los infiernos, y enfrentamiento con la realidad.

En el film llega un momento en el que Welles, tiene que intentar resurgir del infierno en el que se ve inmerso, haciendo frente a la realidad y por supuesto a los personajes que han grabado la película snuff. Danna aplica para estas escenas, música de acción, con predominio de la batería, instrumentos pop, y sintetizadores. En esta particular lucha entre el bien y el mal, también aparecen toques de los temas utilizados para los demonios de la tribu pornográfica, junto a los temas más pausados al piano asignados al detective. La mejor escena en la que se puede comprobar lo que digo, es aquella en la que Welles se enfrenta bajo la lluvia a un personaje enmascarado crucial en el devenir de la historia llamado “Máquina”. El susodicho matarife de estas películas, no es más que un hombre de mediana edad, dominado por su madre que parece no haber roto un plato en su vida, pero que esconde un demonio en su interior. En la escena se entremezcla a la perfección esa música étnica atribuida a la tribu, con los toques de piano asignados a Welles y su vida normal, todo esto aderezado con música de acción. Danna muestra musicalmente, y de manera eficaz la lucha entre el bien y el mal. El sintetizador y su música ambiental, inciden en  la perdida de la razón por parte de Welles al involucrarse en este submundo.

Finalmente la música a piano relajada, se adueña de la escena final en la que se ve a un ensimismado Welles limpiado las hojas de su jardín. Es obvio, sobre todo en la inserción misteriosa de la cuerda, que el personaje de Cage a quedado tocado por el asunto, y no es para menos, pero recupera la sonrisa en la cara cuando recibe la carta de la madre de la chica dándole las gracias por preocuparse por ella. Danna lo envuelve con una música más esperanzadora al piano, donde el clarinete y la cuerda inciden en el tema principal, pero ahora convirtiendo esas notas que al principio sonaban oscuras e intrigantes en esperanzadoras.

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