0

Dave Grusin, Un lugar llamado milagro.

La faceta en el cine del gran Robert Redford no solo se basa en su parte interpretativa. Redford ha demostrado a través de los años que es un gran director. Su primera película detrás de las cámaras llegó allá por el año 1980 cuando realizó el film Gente Corriente, desde entonces ha simultaneado su carrera como actor y director, en muchos de sus films incluso ha hecho las dos cosas. Pues bien, después de Gente Corriente, Redford ha dirigido films de hondo calado político, como Leones por Corderos (2007) y La conspiración (2010), pero también ha tratado otros temas más emotivos, en el que los sentimientos y las relaciones humanas eran la base principal. En 1988 Redford se embarcó en uno de estos proyectos, Un lugar llamado milagro.

La película nos cuenta la historia de unos personajes que viven en un pequeño pueblo de Nuevo México llamado Milagro. Ante la falta de agua, por culpa de la sequía, están en la miseria. La llegada de un multimillonario que quiere construir un gran centro de recreo podría activar la economía, pero también acabar con un modelo de vida sencilla y tranquila. Uno de los campesinos se niega a este proyecto, plantando judías en unos campos y regándolos con agua que no saben de dónde viene. Entre toda esta trama las emociones y sentimientos de algunos de los personajes se verán activados en la narración.

Con un guión de David S. Ward y John Nichols, basado en una novela de este último, Redford construye una película sencilla pero efectiva, emocional y muy bien ejecutada en todos sus campos, como en el actoral por ejemplo. Sonia Braga, Rubén Blades, Chick Vennera, John Heard, Christopher Walken, Daniel Stern y Melanie Griffith, forman un elenco actoral de primera línea.

Otro de estos apartados que influyeron en el buen devenir del film, fue la música de Dave Grusin. El compositor, más conocido por sus trabajos jazzísticos, pero también con una carrera muy importante en el mundo del cine, creó para esta cinta una banda sonora muy influenciada por la zona geográfica en la que se desarrolla la acción. Así que el estilo hispano inunde gran parte del score.

Grusin escribe leitmotivs para algunos de los personajes, como el de Lupita. Un bella melodía al piano, con cierto aire hispano, por supuesto, pero alegre y dinámica, así como es el personaje.

El compositor hace uso en ocasiones durante la partitura de elementos como el sintetizador, que se funde hábilmente con una instrumentación claramente mexicana, con la guitarra y la percusión como máximos exponentes, véase por ejemplo el tema de “Coyote Angel”.

Los sentimientos de los campesinos y la sencillez de un estilo de vida, y la lucha ante un gigante que quiere explotar la zona, son reflejados por Grusin con solos de guitarra española, muy expresivos y carismáticos.

Dave llega a su máxima expresión sentimental, escribiendo un tema para el pueblo, de alto contenido conmovedor que refleja el sentir y los buenos pensamientos de un pueblo que quieres ser autóctono, y no una marioneta de un gran inversor, aunque ello suponga la miseria. El compositor lo comienza con un solo de piano, en el que se puede apreciar la belleza de la melodía central, la cuerda acompaña durante un breve periodo de tiempo, para ser el piano el que nos deleite con su interpretación. Poco a poco, Grusin va dando entrada a otros instrumentos, como los de cuerda, vientos y guitarra, sin perder el piano su protagonismo. Un tema bellísimo, que se oye a lo a largo del metraje con diferentes variaciones, y que supone el alma de la partitura. Esta música ha salido ahora a relucir, siendo el fondo de un anuncio de un famoso grupo bancario.

Cuando todo acaba felizmente para los campesinos, Grusin introduce un tema festivo, de alegre y movida melodía, en el que las guitarras, trompetas, y sintetizador son los motores principales de esta música, por supuesto también el sonido de las palmas, flautas y otros instrumentos como el arpa.

Un score ganador del Oscar en 1989, donde competía con nombres como John Williams y su música para El turista accidental, George Fenton con Las amistades peligrosas, Maurice Jarre y su partitura electrónica para Gorilas en la niebla y otro score de estas mismas características electrónicas, Rain Man de Hans Zimmer.

Por desgracia no existe una edición discográfica completa de esta obra, si se puede apreciar una suite incluida en el álbum Migration de 1989, editado por el sello GRP.

Me gusta(2)No me gusta(0)

Deja un comentario

Puedes usar etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>