0

Alan Silvestri, The Walk.

Alan Silvestri es uno de los grandes compositores que todavía siguen en activo. Hace años que sus scores no son del todo bien recibidos, la verdad es que la calidad de algunos de ellos había bajado mucho con respecto a lo que se podía esperar de un maestro como Silvestri. Pues bien, dicho esto, en el nuevo film de su inseparable Robert Zemeckis, Alan vuelve a estar a la altura (nunca mejor dicho) de las circunstancias, creando una partitura deliciosa plagada de maravillosos temas. La cinta está escrita y dirigida por Zemeckis, y entre su reparto encontramos a Joseph Gordon-Levitt, Charlotte Le Bon y Guillaume Baillargeon.  Zemeckis nos narra la historia del francés Philippe Petit, que en 1974 se propuso cruzar de una a otra torre gemela andando por un cable. Es la primera vez, tras los atentados del 2001, que en una película se muestran las torres, un hecho muy valiente por parte del director, dado el grado de sentimentalismo que aún provoca entre el pueblo estadounidense el recuerdo de estos hechos fatídicos.

Silvestri, en mi opinión, firma la mejor banda sonora en años. Lo hace escribiendo un tema central fabuloso en su mejor registro y a su más puro estilo. Cuerdas muy dinámicas y percusión efervescente son su sello de identidad, un tema que sintetiza el estilo compositivo del maestro.

Escribe, al igual, un tema sentimental, podríamos llamarlo de amor, para la relación con la pareja del protagonista, que no será desarrollado más adelante al no tener mucha importancia en pantalla; sin embargo, la música de este corte es preciosa, y de un sentimentalismo desbordado, la cuerda suena maravillosamente bien, conjugada con un piano suave y armonioso que no deja indiferente al oyente, junto con unos coros deliciosos.

Al ser el personaje protagonista francés, el compositor introduce en algunos temas una instrumentación, con el acordeón como principal valedor, propiamente dicha de su país natal. Esta música más ligera suaviza un poco el dramatismo de la historia. Al igual que la música de jazz que escribe el compositor, que mantiene este mismo propósito. Hacía años que no la escuchábamos en sus scores.

Ahora llegamos a lo verdaderamente importante de la partitura, un segundo bloque compositivo que se basa en los temas de acción y los dramáticos, precedentes a la hazaña que se propone realizar el personaje. Los dramáticos son utilizados por Silvestri para los momentos previos a realizar su proeza. Su música se mete en la mente del personaje, y en ella podemos leer todos los sentimientos contradictorios que se le pasan por la cabeza antes de jugarse la vida. Todo ello narrado por la cuerda, en un registro enigmático y suave.

Los temas de acción son puro Silvestri, tremendamente bien orquestados, resultan dinámicos y nerviosos. Acompañan al personaje en su tarea, y muestran al espectador-oyente el peligro de su cometido. Las cuerdas se deslizan movidamente por el pentagrama, al igual que una percusión muy llamativa.

En medio de estos temas de acción, Silvestri introduce el motivo heroico y evocador de la partitura, los coros junto con el piano y una escritura de cuerdas portentosa, que en ocasiones me recuerda al mejor Horner, dignifican al personaje y su loca misión.

Transcurrido ya todo, Alan vuelve a introducir el motivo de cuerdas perteneciente a la pareja, donde el piano realiza un fraseado muy bello junto a los coros. Una bonita y más que aceptable composición de un maestro con un estilo propio muy significativo. Me ha gustado y llamado la atención muy positivamente.

El cd que contiene este score ha sido editado por el sello discográfico Sony Classical, y saldrá a la venta el 2 de octubre, contiene 15 temas y es muy recomendable.

 

Me gusta(0)No me gusta(0)

Deja un comentario

Puedes usar etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>